Hay joyas que una se pone y, sin decir nada, cambian la forma en que te sientes.
Este collar es uno de esos.
Suave, dorado y luminoso, está enchapado en oro 18K y se mezcla con el brillo transparente de los cristales y la ternura de las perlitas, creando esa mezcla perfecta entre delicadeza y luz. Los tubitos dorados le dan el toque moderno, ese detalle que se asoma justo cuando la luz lo toca.
Y al centro… un corazón. Pequeño, brillante, con tres microcircones que lo hacen latir un poquito más fuerte. Es ese tipo de colgante que no grita, pero sí conquista. Que acompaña. Que te recuerda que mereces sentirte bonita, suave, luminosa.
Es un collar hecho para las mujeres que aman los detalles, que disfrutan sentirse elegantes sin esfuerzo, que buscan una pieza que vaya con todo… pero sobre todo, que las haga sentir especiales.
Una joya para causar suspiros.
Una joya para quedártela.
